«La belleza es verdad, la verdad es belleza; eso es cuanto sabemos en la tierra, y cuanto necesitamos saber.»
— John KeatsLa fotografía es mi manera de escribir.
Desde 2001 camino con una cámara. No salgo en busca de imágenes extraordinarias. Camino para aprender a mirar.
Con el tiempo he comprendido que las fotografías más importantes no siempre son las más evidentes. Suelen aparecer cuando dejamos de perseguirlas. Cuando el mundo, por un instante, decide mostrarse tal como es.
Hay imágenes que parecen guardar algo más que aquello que muestran. No siempre sabemos qué. A veces es una presencia. Otras, un recuerdo que no sabíamos que seguía viviendo en nosotros.
La cámara me ha enseñado algo que ninguna otra herramienta podría haberme enseñado: a esperar. A aceptar que la belleza no aparece cuando la buscamos, sino cuando estamos dispuestos a recibirla.
Quizá ninguna fotografía consiga conservar por completo ese instante. Pero, de vez en cuando, una imagen mantiene viva una pequeña parte de aquel encuentro. Y eso, para mí, es suficiente.
La fotografía es mi cuaderno de dibujo.
A veces escribo con palabras. Otras con dibujos rápidos. Y muchas otras, con una cámara.